El surf
nació en Hawái: los nativos aprovechaban las olas para pescar y volver a la
orilla sin tener que nadar. El padre del surf moderno fue el príncipe hawaiano
Duke Kahanamoku que en 1920, fundó el primer club deportivo de surf en Waikiki.
El surf consiste en mantenerse en
equilibrio, deslizándose sobre una
tabla, arrastrada por una ola, el mayor tiempo posible y sin caerse al agua
dirigiéndola a través una o varias quillas situadas en la parte trasera de la
tabla. Además de buenos reflejos y equilibrio, exige un dominio de la natación
y un gran conocimiento del mar; así los surfistas pueden elegir las mejores olas.
Los
surfistas disponen de 20 minutos para demostrar sus habilidades en las competencias. Los jueces y
el director de la competición evalúan a los participantes en sus tres o cuatro
mejores olas. Los puntúan según la dificultad de las olas elegidas, su postura
sobre las olas, la calidad de sus movimientos y la cantidad de tiempo que
permanecen sobre la tabla.


